El momento de traducir
El proceso fue bastante directo. Entras al string, lees el texto original en inglés, escribes tu propuesta de traducción en el campo correspondiente y la envías. La interfaz no te complica la vida.
El primer string que traduje fue visible en pantalla desde el principio:
Original: «Only .zip archives may be uploaded.»
Mi traducción: «Únicamente pueden cargarse archivos .zip.»
Simple, técnico, preciso. Exactamente lo que busca una buena traducción de interfaz.

¿Qué pasó después de enviarlo?
La traducción no se publica automáticamente. Quedó en estado Waiting — es decir, pendiente de revisión por parte de un editor del equipo de traducción. Eso es parte del proceso: hay personas que validan que las propuestas sean correctas, consistentes con el glosario y adecuadas.
Lo que aprendí con esta primera acción
Traducir una interfaz no es solo dominar el idioma. Es entender el contexto de uso: ¿Quién va a leer este mensaje? ¿En qué situación? ¿Qué tan técnico debe sonar? Con solo un string, ya empiezo a pensar diferente sobre cómo se construye una experiencia de usuario multilingüe.
Primer aporte hecho. ¡A esperarar la revisión y seguir traduciendo!
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